Presupuesto

La base de partida para hacer un presupuesto es encontrar la manera de que el dinero invertido quede reflejado en la pantalla, que cada gasto que se haga “se vea”. Debemos ser muy minuciosos a la hora de elaborarlo para que quede perfectamente balanceado, ya que la asignación de las cantidades a los diferentes rubros deberá definir las características de nuestro proyecto.

Cuando se comienza a trabajar en un presupuesto que cuenta ya con una financiación , sabemos exactamente cuánto tiene que costarnos el proyecto, es muy diferente cuando un productor lee un guión, lo desglosa, hace un plan de rodaje y sin saber con cuánto dinero se podrá contar, comienza a calcular las cantidades y a asignarlas según su experiencia. Este presupuesto será sin duda elevado y deberá de ser ajustado una vez que se sepa de qué inversión estamos hablando para poder adaptarlo al plan económico.

Durante todo el proceso de la producción se hacen varios presupuestos. Cuando se comienza a trabajar en un proyecto, el productor hace un presupuesto inicial muy genérico a partir de la primera versión del guión para saber si la película es factible. Basándose en su experiencia podrá analizar si es un proyecto “estándar” o tiene factores que representarán un mayor monto en algunos rubros, como podría ser el que hubiera muchas localizaciones o que éstas implicaran grandes desplazamientos, o si supone efectos especiales complicados o es una película de época. Leyendo el guión y prestando atención a estos y otros factores, podrá elaborar un presupuesto estimativo como base de partida para la búsqueda de la financiación . Este presupuesto puede tener un margen de error de hasta el 25%.

El segundo presupuesto lo hace el productor ejecutivo, quien compara el proyecto con otros con características semejantes. Conoce el mercado cinematográfico y sabe con qué presupuestos se han movido otros proyectos, cuánto han invertido los distribuidores o exhibidores y si han tenido una buena recuperación económica o no. Con estos antecedentes, puede hacer un estimativo de cuándo dinero podría obtener a través de las diferentes fuentes de financiación y así aproximar el primer presupuesto a los costes del mercado, con un margen de error aproximado al 15% del total presupuestado. Este presupuesto se irá ajustando a partir de las negociaciones con los posibles coproductores o financiadores.

El siguiente presupuesto será el realizado por el director de producción, quien, a estas alturas del desarrollo del proyecto, conocerá ya la cantidad conseguida para su financiación . Se podría decir que el director de producción es el encargado de trabajar el presupuesto con números “reales”, porque trabaja a partir de versiones avanzadas del guión y habrá hecho reuniones con los jefes de departamento para hacer las listas de necesidades y conocer los presupuestos de cada uno de ellos. Habrá solicitado cotizaciones del material negativo, de los alquileres de estudio, del alquiler del equipo y sabrá ya los sueldos de los jefes de departamento así como los montos asignados a los actores. A partir de estas gestiones trabaja con números más exactos que se verán reflejados en el presupuesto a partir del cuál se comenzará a filmar, ajustado ya a las necesidades concretas de la producción de este proyecto.

Una vez terminada la película se efectúa un presupuesto final para conocer exactamente en dónde se gastó cada una de las partidas que fueron asignadas y poder analizar posibles errores o desfases para tomarlo en cuenta en próximos proyectos.

Es conveniente basarnos en un formato que contemple prácticamente todos los rubros desglosados de los elementos participantes en una película. A partir de éste podemos ir haciendo modificaciones según las características de nuestro proyecto y asignar las cantidades estimadas. En algunos países hay formatos oficiales de presupuesto que son los únicos aceptados por las instituciones gubernamentales para la solicitud de subvenciones.

Los gastos previstos en cada rubro se codifican numéricamente para identificar en qué área se contabilizan. Es importante llevar un buen control de los gastos efectuados para no provocar desfases en el presupuesto final.

Muchas veces no tenemos números concretos de algunas partidas cuando elaboramos el presupuesto, por lo que es conveniente que asignemos cantidades un poco holgadas y así tener mayor posibilidad de negociación llegado el momento.

Hay que tener en cuenta que las cantidades asignadas no son inamovibles, es preferible que el presupuesto esté bastante ajustado, sin embargo, en determinados momentos es preciso evaluar si es conveniente hacer cambios en las cifras asignadas para pasarlas de un rubro a otro, pero debemos intentar que afecten lo menos posible al rubro inicial al que fueron asignadas.

Se debe contemplar un porcentaje del costo total del proyecto para los imprevistos, generalmente un 10 o un 15%. Esto sucede porque hay muchos factores que pueden alterar el presupuesto y que no son controlables por la producción, como podrían ser la enfermedad de un actor, cambios en el guión de última hora o contingencias climáticas.

Como ya hemos elaborado un plan de rodaje sabemos la cantidad de días que se necesitará alquilar el equipo básico de cámara y sonido, y después de las reuniones con el director de fotografía conoceremos las necesidades concretas de cada secuencia y podremos calcular cuántos días se necesitará alquilar una grúa o algún efecto especial. De esta manera pediremos una cotización por el alquiler de una cámara con sus aditamentos por todos los días de rodaje y el alquiler de una grúa sólo por los días en que filmemos dichas secuencias. Así debemos de proceder en todos los casos.

Cuando se solicita una cotización debemos ser precavidos y contemplar posibles contingencias pero sin excedernos, ya que esto aumentará el presupuesto. Se debe de intentar negociar, por ejemplo, la posibilidad de alargar la estancia en una localización en caso de que ocurriese algún problema, pero intentando mantener el mismo precio. Un presupuesto depende de la astucia con la que nos movamos y lo persuasivos que podamos ser.

ALGUNAS COSAS QUE NO ESTÁ DE MÁS SABER

La fase de preparación de una película suele abarcar entre un 15% y un 20% del presupuesto, los seguros entre un 2% y un 4% y los gastos generales de la productora un 5% del costo estimado total.

Alquileres y tarifas

En los contratos de los servicios auxiliares de la producción, como lo son el alquiler de luces, cámara, equipos de sonido, transportes, etc., es factible la negociación y es en donde el director de producción intenta conseguir las mejores tarifas. En la negociación se parte de los precios oficiales, que casi nunca serán los aplicados a nuestro presupuesto definitivo, aunque sí los serán en el presupuesto utilizado para conseguir la financiación . En caso de coproducción, la diferencia de la tarifa oficial y el precio real se considera como un aporte económico por parte de la productora que lo negocia.

Dirección

El director debe de conocer el presupuesto, ya que es importante que contemple los medios con los que cuenta así como los días de rodaje y las limitaciones que puedan surgir.

Personal

Es conveniente prever en los pagos del personal, que se utilizarán por lo menos dos horas extras por semana. El seguro social suele equivaler al 30-35 % de los salarios.

Actores

A los protagonistas se les suele pagar un tanto alzado (precio total) acordado, dándoles una cantidad de un tanto por ciento al inicio y al final del rodaje y la diferencia repartida entre las semanas de filmación. Al resto de los actores se les paga por sesión. El doblaje suele estar incluido dentro de un plazo de tiempo finalizado el rodaje, aunque debe ser estipulado en el contrato.

Localizaciones

Debemos conocer bien los escenarios donde se filmará, a veces es más económico construirlo expresamente que no alquilarlo y viceversa. También depende de los decorados si existen como los querríamos en la ambientación de nuestra película o debe de alquilarse toda la utilería.

Filmación en estudio

Una filmación en estudio es por lo general bastante controlada: no hay problemas de sonido externos y es mayor la flexibilidad en la posición de la cámara, así como en el montaje y movimiento de las luces, sin embargo, todo el atrezzo debe de ser colocado en el plató para dar una buena atmósfera a la localización, lo que en ocasiones es más caro que alquilar una localización natural.

Época

Mientras más lejana sea nuestra historia en una época determinada, mayor será el presupuesto, ya que es más difícil el alquiler y más complicada la fabricación.

Arte

Dependiendo del tipo de proyecto puede ser conveniente que el director de arte sea involucrado desde la fase de desarrollo del proyecto, ya que de las localizaciones dependerá parte del presupuesto. Lo mismo sucede con el director de efectos especiales en los proyectos donde estos son una parte importante de la producción. Esto servirá para evaluar el presupuesto y la manera de llevarlo a cabo. Generalmente se les contrata y comienza a pagar en la preproducción, pero sabiendo que trabajarán en la película es bueno que conozcan el proyecto lo antes posible.

Utilería

En ocasiones, la utilería supone un coste elevado sobre todo si el guión indica su destrucción.

Vestuario

Hay que calcular si es más económico fabricarlo, alquilarlo o comprarlo. El vestuario en una película de época por lo general representa una parte importante del presupuesto ya que suele confeccionarse ex profeso.

Cámara

Cuando el presupuesto es muy ajustado o se debe de recortar, lo primero que se tiene en cuenta son los movimientos de cámara con equipo especial, ya que necesitan mucho tiempo de montaje y retrasan el rodaje, por lo que antes de sacar una secuencia del guión, se discute la posibilidad de simplificar los planos de la secuencia.

Sonido

Es bueno prever un coste adicional en caso de doblaje en estudio de alguna toma problemática de sonido.

Negativo

Cuando hay monólogos, mucho diálogo sin corte de plano o planos secuencia, puede ser complicado por actuación y por movimiento de cámara, lo que provoca un gasto especial del material y la relación de película se debe de calcular 6 a 1.

Seguridad

Por lo general, es posible dejar en la localización el equipo menos costoso y el más voluminoso, como las luces, por ejemplo, pero debemos de contemplar la contratación de algún guardia.

Transporte

Hay que contemplar camiones, choferes y gasolina para el desplazamiento de vestuario, escenografía, cámara, eléctricos, y la planta generadora.

Laboratorio

La primer copia tiene un coste más elevado que las subsecuentes. Es más económico imprimir los subtítulos sobre imagen que no sobre fondo. Se contempla un tanto alzado para el trucaje en dependencia del director y del tipo de película.

Por lo general cuando se hacen producciones de bajo presupuesto o cortometrajes, es fácil olvidarnos de presupuestar la fase de desarrollo del proyecto. Es importante contemplarla para saber el costo real de nuestro proyecto aunque por lo general son gastos asumidos por el propio director o el productor. Los rubros que debemos tomar en cuenta son:

  • Compra de derechos y honorarios de la escritura de la idea, argumento y guión incluyendo los gastos legales.
  • La elaboración del plan de rodaje y del presupuesto estimado, así como la utilidad del productor.
  • La búsqueda de localizaciones y de los actores.
  • Gastos de papelería u oficina (teléfono, fax, copias, etc.)

La base de partida para hacer un presupuesto es encontrar la manera de que el dinero invertido quede reflejado en la pantalla, que cada gasto que se haga “se vea”. Debemos ser muy minuciosos a la hora de elaborarlo para que quede perfectamente balanceado, ya que la asignación de las cantidades a los diferentes rubros deberá definir las características de nuestro proyecto.

Cuando se comienza a trabajar en un presupuesto que cuenta ya con una financiación, sabemos exactamente cuánto tiene que costarnos el proyecto, es muy diferente cuando un productor lee un guión, lo desglosa, hace un plan de rodaje y sin saber con cuánto dinero se podrá contar, comienza a calcular las cantidades y a asignarlas según su experiencia. Este presupuesto será sin duda elevado y deberá de ser ajustado una vez que se sepa de qué inversión estamos hablando para poder adaptarlo al plan económico.

Durante todo el proceso de la producción se hacen varios presupuestos. Cuando se comienza a trabajar en un proyecto, el productor hace un presupuesto inicial muy genérico a partir de la primera versión del guión para saber si la película es factible. Basándose en su experiencia podrá analizar si es un proyecto “estándar” o tiene factores que representarán un mayor monto en algunos rubros, como podría ser el que hubiera muchas localizaciones o que éstas implicaran grandes desplazamientos, o si supone efectos especiales complicados o es una película de época. Leyendo el guión y prestando atención a estos y otros factores, podrá elaborar un presupuesto estimativo como base de partida para la búsqueda de la financiación. Este presupuesto puede tener un margen de error de hasta el 25%.

El segundo presupuesto lo hace el productor ejecutivo, quien compara el proyecto con otros con características semejantes. Conoce el mercado cinematográfico y sabe con qué presupuestos se han movido otros proyectos, cuánto han invertido los distribuidores o exhibidores y si han tenido una buena recuperación económica o no. Con estos antecedentes, puede hacer un estimativo de cuándo dinero podría obtener a través de las diferentes fuentes de financiación y así aproximar el primer presupuesto a los costes del mercado, con un margen de error aproximado al 15% del total presupuestado. Este presupuesto se irá ajustando a partir de las negociaciones con los posibles coproductores o financiadores.

El siguiente presupuesto será el realizado por el director de producción, quien, a estas alturas del desarrollo del proyecto, conocerá ya la cantidad conseguida para su financiación. Se podría decir que el director de producción es el encargado de trabajar el presupuesto con números “reales”, porque trabaja a partir de versiones avanzadas del guión y habrá hecho reuniones con los jefes de departamento para hacer las listas de necesidades y conocer los presupuestos de cada uno de ellos. Habrá solicitado cotizaciones del material negativo, de los alquileres de estudio, del alquiler del equipo y sabrá ya los sueldos de los jefes de departamento así como los montos asignados a los actores. A partir de estas gestiones trabaja con números más exactos que se verán reflejados en el presupuesto a partir del cuál se comenzará a filmar, ajustado ya a las necesidades concretas de la producción de este proyecto.

Una vez terminada la película se efectúa un presupuesto final para conocer exactamente en dónde se gastó cada una de las partidas que fueron asignadas y poder analizar posibles errores o desfases para tomarlo en cuenta en próximos proyectos.

Es conveniente basarnos en un formato que contemple prácticamente todos los rubros desglosados de los elementos participantes en una película. A partir de éste podemos ir haciendo modificaciones según las características de nuestro proyecto y asignar las cantidades estimadas. En algunos países hay formatos oficiales de presupuesto que son los únicos aceptados por las instituciones gubernamentales para la solicitud de subvenciones.

Los gastos previstos en cada rubro se codifican numéricamente para identificar en qué área se contabilizan. Es importante llevar un buen control de los gastos efectuados para no provocar desfases en el presupuesto final.

Muchas veces no tenemos números concretos de algunas partidas cuando elaboramos el presupuesto, por lo que es conveniente que asignemos cantidades un poco holgadas y así tener mayor posibilidad de negociación llegado el momento.

Hay que tener en cuenta que las cantidades asignadas no son inamovibles, es preferible que el presupuesto esté bastante ajustado, sin embargo, en determinados momentos es preciso evaluar si es conveniente hacer cambios en las cifras asignadas para pasarlas de un rubro a otro, pero debemos intentar que afecten lo menos posible al rubro inicial al que fueron asignadas.

Se debe contemplar un porcentaje del costo total del proyecto para los imprevistos, generalmente un 10 o un 15%. Esto sucede porque hay muchos factores que pueden alterar el presupuesto y que no son controlables por la producción, como podrían ser la enfermedad de un actor, cambios en el guión de última hora o contingencias climáticas.

Como ya hemos elaborado un plan de rodaje sabemos la cantidad de días que se necesitará alquilar el equipo básico de cámara y sonido, y después de las reuniones con el director de fotografía conoceremos las necesidades concretas de cada secuencia y podremos calcular cuántos días se necesitará alquilar una grúa o algún efecto especial. De esta manera pediremos una cotización por el alquiler de una cámara con sus aditamentos por todos los días de rodaje y el alquiler de una grúa sólo por los días en que filmemos dichas secuencias. Así debemos de proceder en todos los casos.

Cuando se solicita una cotización debemos ser precavidos y contemplar posibles contingencias pero sin excedernos, ya que esto aumentará el presupuesto. Se debe de intentar negociar, por ejemplo, la posibilidad de alargar la estancia en una localización en caso de que ocurriese algún problema, pero intentando mantener el mismo precio. Un presupuesto depende de la astucia con la que nos movamos y lo persuasivos que podamos ser.