Doblaje
Para comenzar con el trabajo de doblaje, lo primero que debemos hacer es una lista con los diálogos finales, muchas veces no son exactamente los que aparecen en el guión ya que por lo general hay ligeros cambios durante el rodaje, de manera que debemos sacarlos de la cinta final. Esta lista se le da a un traductor, quien hará primero la traducción literal de los textos y luego los ajustará para que sean gramaticalmente correctos. El director de doblaje debe hacer otro ajuste, en donde ocasionalmente alargará o recortará los textos intentando conservar la intención original del diálogo, de manera que las frases coincidan con el movimiento labial de los actores.

Se realiza un casting de voces intentando encontrar aquellas que más se ajusten a los personajes y que cuenten con los registros necesarios para mantener el sentido de las situaciones, es decir, que sean capaces de hacer una interpretación adecuada al tono dramático deseado, además de ser buenos lectores y tener una excelente dicción.

El director de doblaje divide los diálogos en tomas (takes), que son fragmentos de aproximadamente 30 segundos para que sea más sencilla su grabación. Ya elegidos los actores de doblaje, se hacen ensayos de cada toma visionando la imagen para conocer el matiz de la entonación y ajustar la velocidad y la intención del texto con los labios de los actores. Así se va grabando toma por toma y cada voz en una pista de audio por separado, para mezclarlas posteriormente. En una película de 90 minutos de duración, el proceso de doblaje suele hacerse en dos semanas, mientras que un capítulo de una serie televisiva de 30 minutos puede grabarse en 12 horas.

Una vez grabados todos los diálogos se procede a limpiarlos y homogeneizar los niveles para comenzar con la mezcla, que consiste en compensar los volúmenes entre las voces, la música y los efectos sonoros guiándose por la versión original de la cinta. Finalmente se transfiere al formato deseado y será entregado al productor o al distribuidor según quien haya encargado el trabajo.

Un locutor para el doblaje de un programa divulgativo o de un documental también debe de ser elegido bajo los mismos parámetros, ya que no todos los documentales tiene la misma intención o los mismos registros. En ocasiones son una serie de entrevistas en donde la voz original se deja de fondo para conservar la intención de los personajes y se sobrepone el doblaje; o bien, se elimina la voz original y se dobla como en ficción. En el caso de documentales de animales por ejemplo, también es importante escoger una o más voces apropiadas según el estilo de realización aunque sólo sea una voz en off.

En las series de televisión por lo general los actores de doblaje doblan al mismo actor para conservar la unidad del programa, aunque en canales de televisión por cable o vía satélite en donde se retransmite a diferentes países en el mismo idioma, suelen hacer doblajes más bien neutros en donde no se pueda identificar el acento de ningún país en concreto y en ocasiones por escatimar en gastos, hacen doblajes en tiempo récord pasando por alto la intención dramática y los mismos actores de doblaje hacen las voces de distintos personajes en el mismo programa.

Generalmente los anuncios publicitarios son doblados en su totalidad, ya que a la hora del rodaje se da más importancia a la imagen que al sonido directo, por lo que deben pasar por la sala de doblaje y casi siempre, hacer alguna voz en off. Hay locutores especializados en hacer este tipo de doblajes, ya que en estos productos lo que más interesa no es la naturalidad de la acción sino el impacto en el público, por lo que las voces necesitan ser más espectaculares que realistas.