| Pitch - Presentación verbal del proyecto |
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El pitch es un breve discurso oral de un proyecto. Es la manera de presentarse ante un posible financiador, un coproductor o un guionista. Alguien a quien queremos contarle nuestro proyecto con la intención de obtener algo de ellos: los derechos de explotación de una obra, su participación económica, o la venta de nuestra película o documental. Es muy diferente contar una historia que venderla. Hacer un pitch no es narrar una película o un programa, es vender una idea, un concepto. Para esto tenemos que estar convencidos de que nuestro proyecto es único, debemos estar comprometidos y apasionados por llevarlo a cabo o de lo contrario no podremos esperar que los demás se interesen en él. Debe de ser muy breve, en ocasiones tendremos que contar nuestro proyecto en un par de minutos. Es probable que hayamos establecido una cita o que aprovechemos un encuentro casual en un festival lleno de gente y que se nos dedique tan sólo un momento de atención, por lo que hay que ser concisos en la información y muy directos. Por lo general estos personajes son gente muy ocupada y debemos pensar que no somos los primeros ni los únicos que se les presentarán para "pedirles dinero", por lo que es muy importante tener bien elaborado el discurso que les haremos escuchar. Si se interesan serán ellos los que lo demuestren haciéndonos preguntas concretas o pidiéndonos más datos. Para esto debemos estar preparados, es conveniente hacer una labor previa de escritura del pitch, trabajar los argumentos que utilizaremos y pensar con antelación lo que podrían cuestionar. Saber cuánto podemos decir del proyecto, conocer a fondo el guión, tener claro el plan de financiación, la distribución que queremos darle y estar listos para poder responder a sus preguntas y extender la información en caso de que lo solicitasen. Hay que saber muy bien qué es lo que queremos obtener de la persona con la que hablaremos y hacer un previo reconocimiento del terreno al que nos acercamos. Habrá que averiguar el papel que desempeña en la empresa a la que representa, la participación que ha tenido en otros proyectos, conocer la clase de productos por la cual se interesa, saber si su empresa tiene la política de intervenir desde la fase de desarrollo o lo hace una vez terminada la película, en cuántos proyectos se involucra anualmente y con qué presupuesto lo hace. En otras palabras: qué compran, cómo lo hacen, cuántos y cuánto pagan. De esta manera ahorraremos tiempo evitando presentar un proyecto de animación para niños en un canal de televisión como el National Geographic, además de dar la impresión de que tenemos un interés en la persona a la que nos dirigimos y que nos hemos preparado especialmente para hablar con ellos. Hay quienes opinan que para preparar un pitch es bueno ensayar con algún amigo o frente a un espejo. Es verdad que las posiciones corporales y nuestra apariencia influyen en la percepción de quien nos escucha, pero yo prefiero pensar que lo que es realmente importante es el estar convencidos de que queremos hacerlo y el conocer nuestro proyecto a la perfección. Si nosotros creemos en ello, ¿por qué los demás no lo harían?. Los norteamericanos suelen basarse en un esquema para realizar un pitch, que se resume en los siguientes puntos:
Si el pitch se hace a un posible inversor, suele ser mejor hacerlo ya teniendo una versión del guión bastante avanzada, de manera que la historia será más concreta y no divergirá tanto del resultado que obtendremos una vez que se haya filmado. Esto suele dar a los inversores un poco de seguridad a la hora de tomar la decisión de invertir. También debemos poder mostrarles que tenemos los derechos de explotación de la obra: el contrato de cesión de derechos del autor, y si existe un coproductor es posible que debamos llevar una fotocopia del contrato ya firmado o en su caso el precontrato, al igual que los de la distribuidora o los exhibidores, en dependencia de la persona con la que hablemos. Debemos mencionar la información imprescindible: de qué se trata, el porqué le interesará a la audiencia, a quién irá dirigido y cuál es nuestra propuesta de financiamiento, así como el género, el formato y la atmósfera. Es muy importante llevar por escrito la propuesta que les hemos hecho, ya que si se han interesado la podrán revisar con más tiempo y les servirá como análisis o punto de discusión para posteriores acuerdos. Aunada a la propuesta se debe dejar nuestro currículum y el de la empresa, así como los teléfonos donde nos puedan localizar con facilidad. En caso de que se hablara de hacer un pago debe de quedar clara la cantidad y la forma de hacerlo. Es conveniente estar preparados para ajustar la oferta en dependencia del interés mostrado o lo que nosotros queramos realmente conseguir. Cuando se hace un pitch con un autor, es importante estar seguros de quién tiene los derechos de explotación de la obra, no solamente de los derechos de autor (o derechos morales) que le pertenecen. En ocasiones si se trata de una obra publicada, es probable que la editorial sea la propietaria de estos derechos, pero existen contratos donde la explotación económica se limita a la forma escrita y no a la visual. En el primer caso, se puede negociar con a la editorial ofreciéndole los derechos de publicación del guión terminado. Hay algunas recomendaciones que vale la pena tomar en cuenta a la hora de hacer un pitch:
Si el pitch se hace a un posible inversor, suele ser mejor hacerlo ya teniendo una versión del guión bastante avanzada, de manera que la historia será más concreta y no divergirá tanto del resultado que obtendremos una vez que se haya filmado. Esto suele dar a los inversores un poco de seguridad a la hora de tomar la decisión de invertir. También debemos poder mostrarles que tenemos los derechos de explotación de la obra: el contrato de cesión de derechos del autor, y si existe un coproductor es posible que debamos llevar una fotocopia del contrato ya firmado o en su caso el precontrato, al igual que los de la distribuidora o los exhibidores, en dependencia de la persona con la que hablemos. Debemos mencionar la información imprescindible: de qué se trata, el porqué le interesará a la audiencia, a quién irá dirigido y cuál es nuestra propuesta de financiamiento, así como el género, el formato y la atmósfera. Es muy importante llevar por escrito la propuesta que les hemos hecho, ya que si se han interesado la podrán revisar con más tiempo y les servirá como análisis o punto de discusión para posteriores acuerdos. Aunada a la propuesta se debe dejar nuestro currículum y el de la empresa, así como los teléfonos donde nos puedan localizar con facilidad. En caso de que se hablara de hacer un pago debe de quedar clara la cantidad y la forma de hacerlo. Es conveniente estar preparados para ajustar la oferta en dependencia del interés mostrado o lo que nosotros queramos realmente conseguir. Cuando se hace un pitch con un autor, es importante estar seguros de quién tiene los derechos de explotación de la obra, no solamente de los derechos de autor (o derechos morales) que le pertenecen. En ocasiones si se trata de una obra publicada, es probable que la editorial sea la propietaria de estos derechos, pero existen contratos donde la explotación económica se limita a la forma escrita y no a la visual. En el primer caso, se puede negociar con a la editorial ofreciéndole los derechos de publicación del guión terminado. Hay algunas recomendaciones que vale la pena tomar en cuenta a la hora de hacer un pitch:
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