Una de las primeras cosas que hay que hacer después de tener el "paquete" o dossier es hacer una investigación de a quién le podría interesar nuestro proyecto. Debemos analizar las posibilidades de coproducción, investigar lo mejor posible los diferentes Fondos de Ayuda gubernamentales, la programación de las múltiples cadenas de televisión, etc.
Hay diferentes maneras de conseguir la financiación para producir nuestra película, desde la existencia de fondos y ayudas para el desarrollo del guión o para el desarrollo del proyecto, hasta ayudas para completar la edición o hacer el subtitulaje. Si no contamos con el presupuesto necesario siempre cabe la posibilidad de buscar diferentes fuentes ya sea para desarrollar o para terminar alguna de las etapas del proceso.
Hay dos formas de producir una película: la producción propia y la producción por encargo. Cuando se habla de producción propia se refiere a que los derechos de explotación de la obra son propiedad de la productora. Entran en este concepto las coproducciones, que aún siendo el caso de tener una coproducción con una cadena de televisión, es la productora o las productoras las dueñas del producto, por lo tanto su producción y comercialización son responsabilidad absoluta de estas.
Las producciones por encargo son cuando una televisión contrata a una productora para llevar a cabo lo que se llama "producción externa", es decir, un proyecto determinado cuyos derechos serán de la televisora. Ya sea que la productora haya presentado un proyecto a la cadena televisiva y que haya sido aprobado o bien que de un programa de TV se solicite directamente la producción a una casa productora externa, pagando la TV la totalidad de los gastos de producción según el presupuesto acordado. Esto conllevará a una minuciosa revisión del guión, de las imágenes filmadas y de los gastos, así como un amplio poder de decisión sobre el montaje final. Sucede lo mismo con los productos institucionales y con los comerciales (spots publicitarios).
En el caso de realizar un programa de televisión o un documental, es muy importante averiguar qué cadena o qué programa televisivo emite trabajos como el nuestro, averiguar cuánto pagan por ello; para esto es bueno conocer a productores que hayan vendido con antelación programas a esas cadenas. Se puede intentar conseguir esta información llamando al comissioning editor de la cadena y preguntárselo directamente, a veces funciona. También existen libros y reportes anuales en donde se especifica la clase de programas en la cual se interesarán las cadenas de TV, el formato y la duración aceptadas y cuánto pagan por ello. Otra manera de averiguar esta información es preguntando a las distribuidoras o a algún agente de ventas. El sitio de contacto más adecuado para hacer estas indagaciones son los festivales, especialmente los que cuentan con un mercado. Aparte de los distribuidores, televisiones y demás está atiborrado de productores que quieren presentar su proyecto, se conoce a mucha gente y también a ellos se les puede preguntar cuánto les han ofrecido. Por lo general los festivales con "mercado" tienen un área destinada para los encuentros y negociaciones. Las distribuidoras y las televisoras alquilan stands o habitaciones de un hotel que se transformarán momentáneamente en oficinas. Los organizadores del mercado suelen publicar carpetas con diferentes proyectos que buscan financiación (previo pago de los productores), de manera que se promocionen entre los posibles compradores.
La principal manera de financiar una película es a través de:
- coproducción
- subvenciones
- préstamos o créditos
- inversores
- patrocinadores o sponsors
- venta o preventa al distribuidor
- preventa a tv públicas y privadas / cable
- venta y alquiler de video
Estas pueden ser las diferentes formas de financiar nuestro proyecto. Nuestro objetivo es conseguir todas y cada una de ellas, ya que por lo general no son excluyentes a menos que los contratos con algunos lo especifiquen. Cuando las producciones son pequeñas suele ser más difícil obtener buenos contratos de distribución, sin embargo, con mucha paciencia y un buen proyecto es probable que podamos hacer negociaciones con distribuidoras pequeñas o independientes, o con cadenas de televisión de bajo presupuesto. Hay que ser conscientes de que en casi todos los países las producciones nacionales tienen que competir con los productos comerciales norteamericanos que copan el mercado cinematográfico en todas sus formas de distribución y exhibición, por lo que, sin duda, nos tendremos que mover mucho y tocar todas las puertas necesarias sin perder la esperanza de conseguir nuestro objetivo.
Para hablar de la financiación de una película es necesario hablar del sistema de recuperación económica de la inversión. El mercado cinematográfico está marcado por una serie de reglas que se deben seguir. No se puede estrenar una película en una cadena de televisión y luego pretender venderla a un exhibidor de salas de cine. Hay un orden cronológico que es el siguiente:
- salas de cine
- tv cerrada (cable o antena)
- tv abierta
- video y DVD
Esto tiene su lógica, ya que un espectador no paga la entrada a un cine para ver una película que ha visto por televisión o ha alquilado en un videoclub. Así las televisoras cerradas (por cable, satélite o fibra óptica), ofertan al público el estreno en televisión de una película que hace pocos meses se ha visto en cartelera y que será emitida mucho antes que en las televisoras abiertas.
Los acuerdos establecidos con las cadenas de televisión son por una cantidad fija de dinero y una vez que es pagada no se podrá obtener más de ellas. Por otro lado, con la distribuidora y la editora de videos se negocia un porcentaje en dependencia del cuál se dará un mínimo garantizado sobre una estimación de la recuperación.
SUBVENCIÓN DE ORGANISMOS DEL ESTADO
Las subvenciones institucionales son principalmente apoyos a fondo perdido, es decir, que no exigen la devolución del monto financiado. Es parte de los acuerdos o programas que tienen los Gobiernos con la Industria Audiovisual y Cinematográfica para fomentar e incentivar las áreas que abarca este sector. Se pueden encontrar subvenciones para escritura de guión, para el desarrollo del proyecto o para la producción, en ocasiones son a nivel nacional y en otras es por Estados o Municipios.
La documentación requerida para la solicitud suele estar dentro de la siguiente lista:
- Acreditación de poseer los derechos de propiedad intelectual sobre el guión y en su caso, el acuerdo de opción de compra sobre la obra preexistente (contrato de cesión al productor y Registro de la Propiedad Intelectual del guión)
- guión
- Sinopsis (5 páginas, por ejemplo, para un largometraje)
- Propuesta estética del director (nota de intención)
- Ficha técnica del personal clave (principales jefes de equipo)
- Ficha artística del reparto principal (protagonistas)
- Principales localizaciones
- Cronograma tentativo de trabajo
- presupuesto
- Plan financiero
- Comprobantes que acrediten estar al corriente en las obligaciones fiscales y otros impuestos del Estado
- CV de la productora
- Plan económico con especificación de los aportes de capital y de bienes y servicios que conforman la inversión así como las expectativas desarrolladas para la recuperación en mercados, adjuntando contratos, cartas de compromiso, etc.
- Contrato o carta de intensión de un distribuidor (en caso que hubiera)
- presupuesto de inversión en el lanzamiento comercial, prensa y promoción, especificando el número de copias
Por lo general estas Instituciones y Fondos a cambio de su participación en la financiación, conservan el derecho de emisión y exhibición con fines culturales o educativos sin ánimo de lucro y su nombre debe de aparecer generalmente junto con su logo en los créditos iniciales.
PRÉSTAMOS O CRÉDITOS
El solicitar un préstamo es muy riesgozo, ya que no sólo debe devolverse la cantidad íntegra sino que además se pagan intereses muy altos, esto independientemente si ha ido bien o no la recuperación de la película y como con los bancos no hay discusión que valga que no sea la forma de devolución del préstamo con sus altos intereses, o pagas o te embargan. Hay que ser muy consciente de ello si pedimos un crédito, no seríamos los primeros en creer que nuestra película tendrá una buena y pronta recuperación y que finalmente se nos acabe embargando la Productora o la casa familiar.
En diferentes países hay créditos que otorga el Estado a través de algún banco con el fin de incentivar la Industria Cinematográfica, sin embargo, estos créditos también deben ser devueltos aunque los intereses suelen ser menores.
Los requisitos solicitados por los bancos e Instituciones Cinematográficas para tramitar estos créditos son generalmente los siguientes:
- Especificación del monto del crédito solicitado
- Que por lo menos uno de los productores esté inscrito en el Instituto de Cine del país.
- CV de la casa productora
- guión
- Sinopsis
- Acreditación de poseer los derechos de propiedad intelectual sobre el guión y en su caso, el acuerdo de opción de compra sobre la obra preexistente (contrato de cesión al productor y Registro de la Propiedad Intelectual del guión)
- CV del productor y del director
- Carta de compromiso de los actores principales y de los jefes de departamento
- presupuesto desglosado por rubros
- Cronograma de producción (diagrama de tiempos de preproducción, rodaje y postproducción)
- Plan financiero mensual
- Plan económico con especificación de los aportes de capital y de bienes y servicios que conforman la inversión así como las expectativas desarrolladas para la recuperación en mercados, adjuntando contratos, cartas de compromiso, etc.
- Carta de compromiso de un distribuidor
- Seguro de Buen Fin o avales y garantías varias
Hay que tener en cuenta que no se libera el crédito concedido a menos que el productor pueda acreditar que cuenta con la financiación necesaria para cubrir la totalidad de los costos del presupuesto y una vez otorgado el crédito, el productor se verá obligado a entregar informes, comunicados y relaciones de gastos durante toda la producción.
El pago de estos créditos más un porcentaje de los intereses es normalmente en plazos fijos, pero las posibilidades de negociar dependen de cada banco en concreto.
INVERSOR
El inversor puede ser una persona o una empresa, relacionada o no con la Industria Cinematográfica. A diferencia de los préstamos, un inversor comparte los riesgos, si la película no recupera no debemos devolver nada y su ganancia será en proporción al porcentaje de su inversión respecto al costo total. El inversor no puede tomar decisiones en el proceso de realización de la película ni tampoco sobre la comercialización.
Para convencer a un inversor de participar en nuestra película se le puede ofrecer un porcentaje de la propiedad de la película, un porcentaje de los ingresos o un porcentaje de las utilidades. Esto último es un poco complicado ya que las utilidades son el total de los ingresos menos los costos de producción y comercialización, y para hacer estos cálculos se deben controlar muy bien los gastos realizados, además de que el inversor puede pedir que le sean mostrados los libros de contabilidad en todo momento.
Por otro lado existe el porcentaje de ingresos, pueden ser ingresos brutos (que es la suma exacta de las ganancias) o ingresos netos, que equivalen a las ganancias menos los impuestos respectivos, los costos de publicidad o comercialización y los porcentajes de recuperación pospuestos. Por lo tanto, es mejor negociar con los ingresos netos que son más claros.
Hay países en donde se contempla legalmente la participación económica de personas o empresas privadas en un proyecto cinematográfico, promoviendo así una política de protección cinematográfica. En Brasil, por ejemplo, la Ley de Incentivos Fiscales permite que empresas privadas sin importar el ramo al que pertenezcan, puedan financiar una película hasta con el 80% del total del presupuesto. La atracción para las empresas, es que deducen hasta un 5% de los impuestos que deben pagar al Estado, reduciendo éstos y aportando la cantidad de su financiación a los gastos de la empresa. Esto, sin duda, ha fomentado a la Industria Cinematográfica brasileña como en pocos países.
PATROCINADORES
Los patrocinadores o sponsors son generalmente empresas privadas dispuestas a ofrecernos un producto a cambio de su publicidad dentro de nuestra película. Difícilmente podremos financiar nuestro proyecto exclusivamente a través de patrocinadores, pero si nos movemos acertadamente es probable que consigamos parte de la financiación y prácticamente sin ningún sacrificio artístico o económico. En muchas ocasiones los patrocinadores son gente sin ninguna relación con el medio pero que están dispuestos a darnos un producto o servicio gratuito si su nombre o marca se refleja en la pantalla. De esta manera ellos pueden presumir que incentivan a la Industria y prácticamente sin coste para ellos. Es importante pensar bien qué es lo que necesitamos antes de pasearnos por todas las empresas para pedirles algo. Si por ejemplo alguna parte importante de la acción de nuestra película transcurre en un hotel, es probable que podamos convencer a algún empresario hotelero de que nos ceda sin costo alguno un par de habitaciones para filmar, a cambio de que el nombre del hotel se vea cuando entran los actores y se incluya su nombre en los agradecimientos finales de la película. De igual manera se puede ofrecer que en el diálogo del protagonista se mencione la marca de la ropa que utiliza a cambio de que la empresa que comercializa dicha marca, esté dispuesta a regalarnos a prestarnos el vestuario del personaje. Con este procedimiento se reducen los costos de algunos rubros como en estos casos el de vestuario y localizaciones.
AGENTE DE VENTAS
Existe una figura llamada "agente de ventas" (sales agent), quien se encarga de mover el dossier del proyecto por lo general a través de festivales internacionales especialmente en los que existe un "mercado", como el Merché du Film en Cannes, el European Film Market durante la Berlinale, o el Forum for International Co-financing of Documentaries en Amsterdam. Allí toma contacto con diferentes distribuidoras y cadenas de televisión, en ocasiones concretas también puede buscar a posibles coproductores o productores asociados. Se encarga de conseguir parte de la financiación y hacer los respectivos contratos, otorgando los derechos de distribución, exhibición o emisión en un territorio limitado, por un periodo de tiempo limitado a cambio de una cantidad determinada y que por lo general no incluye un porcentaje de recuperación, ya que es simplemente una preventa. Su retribución suele ser en dependencia de las ventas que haya negociado, entre el 20 y 30% de éstas. Hay agentes de ventas que dan un mínimo garantizado a la productora, como anticipo de las ventas estimadas, aunque estos casos sólo suceden cuando se trata de grandes producciones, con un reparto espectacular o con un director de gran renombre. Si se involucra al agente de ventas cuando el proyecto está terminado y sólo se pretende vender para su exhibición, este funge como representante de la productora frente a los compradores y suele hacer paquetes con diferentes programas o películas de varias productoras para ofrecerlos en conjunto y no individualmente, moviendo copias de video en excelente estado y el dossier de prensa de cada uno de los proyectos. Las grandes cadenas de televisión prefieren recurrir a este sistema de compra y así hacer los tratos por más de un producto evitando negociar con diferentes productoras cada vez que quieren comprar algún derecho de antena. Este sistema funciona bastante bien para los proyectos que no son comercialmente atractivos, ya que en el momento de preparar los paquetes, el agente de ventas agrupa algunos de estos programas o películas junto con otros bastante más atractivos para el comprador, de manera que si este quiere obtener los derechos de una película comercial, es probable que deba de pagar por otra a la cual no le prestaría ningún interés si no estuviera dentro del paquete.
TELEVISIÓN
Una cadena de TV puede comprar los derechos de antena para la emisión de nuestra película exigiendo generalmente la exclusividad de su emisión en este sistema de difusión a nivel nacional. Es indispensable tener el visto bueno de la censura para poder negociar con ellos.
Si la TV compra únicamente el derecho de antena por un número de emisiones determinadas en un tiempo limitado (generalmente dos años), suele pagar una cantidad muy reducida al productor, lo que provoca que éste deba venderla a otras cadenas de televisión en varios países para compensar un poco la inversión.
Son patrocinadores o coproductores (en dependencia del porcentaje de inversión) cuando hacen una compra anticipada de la película, es decir, que dan un pago por adelantado para ser utilizado en la producción y la suma es mayor que si compraran los derechos de antena una vez terminada la producción. Si son coproductores, tendrán derechos de explotación de la obra y por tanto un alto porcentaje de recuperación, pero todo dependerá del contrato y la negociación hecha.
Por lo general exigen que la película esté en el idioma de la televisora o que esta sea subtitulada, se reservan el derecho de emitirla con cortes para los anuncios publicitarios o pasarla fragmentariamente en días diferentes según los intereses de la cadena, así como hacer promocionales de la película editando trozos de la cinta sin tener que pagar por ello.
VENTA Y ALQUILER DE VIDEO
Entablar negociaciones con este sector es la parte menos prometedora en la búsqueda de financiación para una película nacional, ya que los editores de vídeo se interesan por los éxitos de taquilla, las películas norteamericanas con actores conocidos, la película anual de alguno de los pocos directores nacionales conocidos o por alguna película que haya obtenido un premio importante en un festival de renombre. No acostumbran interesarse por las producciones pequeñas o con poco atractivo comercial. Existen pocos editores de video especializados en el cine nacional o independiente y sin duda, están en peligro de extinción. Es muy difícil competir con la invasión del cine norteamericano y la política de protección al cine nacional es en América Latina algo prácticamente abandonado.
De todas maneras, la recaudación a través de los videos no es muy significativa. Como sucede con el distribuidor, el editor también hace el pago de un mínimo garantizado, equivalente a un porcentaje del precio de venta al público. Cuando comienzan las ganancias de las ventas y alquileres, recupera la cantidad del mínimo garantizado y luego se hace la repartición conjuntamente con el productor según los porcentajes pactados. Se prevén la cantidad de videos que serán editados, al igual que el lugar donde se guardará el stock y se establece un periodo de tiempo para la venta a mayoristas y otro para la venta individual.
|