| Coproducción |
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La coproducción es la unión de una o más productoras con el fin de llevar a cabo un proyecto audiovisual concreto. Los motivos de estas asociaciones son muy diversos. En el caso de Latinoamérica se ha recurrido mucho a ellas en los últimos años, debido principalmente al poco capital con el que cuenta la industria en estos países. A través de las coproducciones se amplían las perspectivas para conseguir fondos destinados a la industria en diferentes regiones o países. En ocasiones las coproducciones se hacen a nivel nacional, ocurre cuando dos productoras del mismo país se unen para repartir el trabajo de la producción y al mismo tiempo los riesgos que esto conlleva. Es muy común asociarse con una productora que se encuentra en la región o municipio en donde se filmará parte de la película. Así la productora local se encarga de conseguir ayudas económicas en la región. Una coproducción implica muchos factores artísticos, económicos y legales. En dependencia de los intereses y la participación de cada productora sus niveles de negociación variarán. A veces tenemos que ceder en diferentes aspectos, tanto económicos como artísticos. Se nos puede imponer a un actor determinado que no nos parece apto para el papel, es posible que debamos hacer cambios radicales en el guión para justificar la filmación en otro país o simplemente tener que ceder los derechos de explotación económica de todo un continente. Tenemos que analizar cada punto de discusión y evaluar si realmente nos interesa hacer esa coproducción. Debemos tomar en cuenta que esto significa tener un buen entendimiento con la otra productora ya que haremos un trabajo en equipo. Hay que estar abiertos a la forma de trabajar en otros sitios, así como adaptarse a las normas y legislación de nuestros compañeros y entender los diferentes mercados. PUNTOS A TOMAR EN CUENTA PARA HACER UNA COPRODUCCIÓN Una forma de coproducción es cuando se involucra a uno o varios coproductores desde el desarrollo del proyecto, con el objetivo de conseguir fondos de instituciones en cada uno de los países donde residen las productoras, y al mismo tiempo, dividir los gastos de gestión según los porcentajes de inversión. Cada coproductor hace un presupuesto para su país con el fin de obtener las ayudas gubernamentales. Se estudia la posibilidad de involucrar a un tercer coproductor y establecer cuál de las partes estará encargada de los trámites. En ocasiones se constituye una nueva empresa únicamente para la producción de la película en la que se involucra a los coproductores. Generalmente se instala en un lugar neutro, con un administrador y se contrata un abogado para los trámites y asesorías. El coproductor con mayor porcentaje de inversión es quien se impone en la toma de decisiones. Debe de especificarse el porcentaje de aportación de cada coproductor. Cada parte aporta no sólo un capital sino también un aporte artístico y técnico. En ocasiones el porcentaje no es exactamente equivalente al valor de las aportaciones, lo que depende del momento en la fase de desarrollo en donde se involucre al otro coproductor. De los primeros acuerdos a los que se llega en la coproducción es el de elegir de común acuerdo al guionista, director, y el idioma. Si al director lo elige una de las partes productoras, la otra escogerá al asistente de dirección y el script. Después se elige al músico, y el resto del equipo se define más adelante. Los temas principales a discutir son los artísticos más que los técnicos. Los aportes se dividen de la siguiente manera: Artístico ->Música ->guión ->Dirección ->Actores ->Director de fotografía ->Director de arte Técnico ->Personal ->Equipo ->imagen ->sonido ->laboratorio ->imagen ->sonido Administrativo->Labor de organización de la producción Financiero->Manejo del capital En el primer encuentro con el coproductor se debe fijar una fecha para obtener una respuesta concreta para después discutir y firmar el contrato. Desde el preacuerdo entre las partes, se deciden las localizaciones, el país de postproducción, el idioma y la duración. La decisión sobre el montaje final la tiene el coproductor con mayor porcentaje de inversión y en caso de que el porcentaje sea el mismo, se debe tener en cuenta ambas opiniones. En el presupuesto de la película se deben agregar en la fase de desarrollo los gastos de coproducción, que incluyen desde el alquiler de oficinas y sueldos del personal de las casas productoras, hasta los gastos de la gestión de la relación contractual de las partes. Se reparten los posibles inversionistas del film de acuerdo con el poder contractual de las partes y cada preacuerdo que se haga con ellos, debe de ser discutido por todas las partes de la coproducción. Debe de especificarse minuciosamente las aportaciones de cada coproductor, por ejemplo: El productor "x" opta por el actor "z", pagando el traslado, hospedaje y viáticos. El contrato ha sido negociado por tal persona, para que actúe en tal lugar en tal fecha. Se ha llegado al compromiso de ponerlo en créditos de tal forma, y se le han ofrecido tales prestaciones. El seguro ha sido negociado por "x". En caso de viajes al extranjero, se debe especificar qué productora se encarga de los trámites y pagos de los visados (generalmente visado temporal de trabajo) y quién paga el traslado. En la aportación técnica se debe describir los servicios de laboratorio o renta de equipo: quién da la garantía, quién lo paga y quién paga y se responsabiliza de su traslado. En las aportaciones administrativas y organización de la producción, deben contabilizarse los gastos de cada parte, y deben de valuarse de acuerdo con las tarifas del mercado, aunque a alguna de las partes no le implique gasto alguno. En los aportes financieros se aclara la cantidad y las fechas de ingreso por medio de un cronograma de pagos. Se deben tener en cuenta las comisiones bancarias y los retrasos en las transferencias internacionales. Hay que prever la manera de realizar la venta internacional. En qué condiciones se formaliza la venta y cuál es el precio para cada territorio. Generalmente, cada coproductor es responsable de la venta en su propio país y se quedará con las ganancias de la explotación nacional, mientras las ganancias del resto de los territorios se repartirán en concordancia con los porcentajes de inversión de cada coproductor, una vez recuperada la inversión del distribuidor. En el contrato se debe aclarar bajo qué legislación se realizará la película y en qué tribunal se discutirá en caso necesario. Si no se estipula con precisión la ley a seguir en cada parte del desarrollo de la producción, la legislación que regirá es la del lugar donde se produzcan los hechos. Las diferentes cláusulas del contrato pueden ser modificadas siempre y cuando todas las partes estén en común acuerdo. Todas las partes de la coproducción son copropietarias de la película y por lo tanto tienen libre acceso a la utilización del negativo y la nacionalidad del film será la de cada país coproductor. Todas las partes deben firmar el estar de acuerdo con:
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